Conmemoración del Día del Medio Ambiente
Centro
del Sename La Cisterna se convierte en pionero de sustentabilidad para la
reinserción social
El grupo
“Los buenos muchachos”, conformado por jóvenes del Centro Semicerrado La
Cisterna, fue visitado el día de ayer por la ministra del Medio Ambiente tras
ganar en abril pasado el Fondo de Protección Ambiental.
Daniela
Herrera Gajardo
El centro del Servicio Nacional de Menores (Sename) La
Cisterna conmemoró su primer Día Internacional del Medio Ambiente luego de obtener,
el mes de abril, el único fondo concursable de carácter ambiental que otorga el
Estado. De esta forma, según la ministra del Medio Ambiente, María Ignacia
Benítez, el recinto se convirtió en un modelo a seguir gracias a la
instauración de talleres dedicados al reciclaje.
La iniciativa “Cuidando nuestro ambiente, cuidando nuestra
vida” fue uno de los 227 proyectos que ganó el Fondo de Protección Ambiental
(FPA) que otorga 1200 millones de pesos todos los años. De esta forma, el
recinto de La Cisterna llega a ser el pionero en implementar medidas de
sustentabilidad para la reinserción social. “La tarea de reinsertar a los
jóvenes se logró a través de una labor que realizan todos los funcionarios en
ayudarlos a salir adelante”, comenta Rolando Melo, director nacional del
Sename.
La agrupación “Los buenos muchachos” surgió en mayo de 2010
como una iniciativa de jóvenes que cumplían condena en el centro La Cisterna.
Si bien comenzó como un club deportivo cultural, hoy es una organización con
personalidad jurídica que se encarga de la reutilización de recursos orgánicos
y la realización de obras sociales con personas en situación de calle y
jardines vulnerables.
“Fue un proyecto por el que apostamos. Los chicos están
cumpliendo una condena, pero la idea es que ésta tenga un carácter educativo. La
mejor manera que teníamos de generar procesos de reinserción era que los mismos
chiquillos se organizaran y experimentaran lo que conlleva hacerse responsable
de una organización”, comenta Claudio Ramírez, director del recinto de La
Cisterna.
La agrupación “Los buenos muchachos” se encarga de la
recolección de desechos como plásticos, papeles y vidrios los que, luego, son
depositados en puntos limpios. El recinto cuenta con un invernadero, barriles
de compostaje y animales que están al cuidado de los mismos jóvenes. “Para mí
ha sido una experiencia fortificadora porque, después de que te pasan tantas
cosas en la vida, uno logra salir adelante. Contamos con personas que no hacen
la pega por hacerla, sino porque tienen vocación”, dice Edwin Pérez, miembro de
la directiva de la organización.
A pesar de los halagos al proyecto, el director del centro La
Cisterna comenta que siempre existen desafíos: “Una de las dificultades que
tenemos es la constancia en la participación de talleres. Lo práctico cuesta
menos para los cabros, pero lo teórico es más complejo. Estar al interior de
una sala de clases y recibir contenidos que son de carácter cognitivo, cuesta.
La idea es seguir haciendo los esfuerzos”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario